sábado, 31 de marzo de 2018

Residuos del Tiempo, ¿y qué más? Algunos poetas, un par de locos filósofos y otros imbéciles brillantes, mujeres... lo vivieron así y fueron destruidos, se auto-destruyeron y reviven en los minutos de idiotizados lectores de bibliotecas flotantes, húmedas. Residuos del tiempo, ¿y para qué más? Aunque no divierta pensar cómo vivirían estas porciones de vida en otros planetas... Sobre todo que envejecer no sea tema... Y mejor, que no haya temas en absoluto, dejar que también se vayan los temas. Entonces podría quedar... releer explicaciones científicas, algunas... sí, quizás. Entonces podríamos releer la explicación científica, es decir, escolar, del color de las cosas, del cielo por ejemplo. El azul, celeste del cielo. Lo que pasaría si ojeáramos tras décadas el libro de ¡Proschle!, nada, no sabemos... Gente... que se sumergía en los cines durante días, de quienes no se exigiría una conclusión o un proyecto. Vivían en un mundo en donde podían partir desde ahí directamente a una guerra, inventada por otros, financiada por otros. Y esos otros no formando parte del tiempo, hoy... Entonces podría quedar... salvar los flecos más o menos sueltos de la mente. Como gesto del que se ahoga y se seca internamente, recuperar de golpe, de manera efímera, recuperar cada vez más un tipo de escritura laudatoria. Y reconcentrarse siempre de nuevo en el lugar que ocupan los objetos, largo, largo, largo rato. No sobre-proteger más ni al cuerpo ni a los animales. Ejercitarse en adivinar la hora.

lunes, 26 de febrero de 2018

Pantalla en blanco, Woody Allen y Pet Shop Boys de nuevo. Un Verano con Mónica, James Coburn, Kurosawa, El Persa. Figuras de yeso, Villa Portales, el estadio de la Universidad Técnica del Estado (la tribuna y a la espalda la Norte-Sur). Taxis, maletas, los hijos, injertos. Las estrellas cada noche del Verano, el tema de los abuelos, uno mismo, tu emoción. Y las voces de los demás, renovándose.

domingo, 21 de enero de 2018

Cuesta imaginar vidas saturadas de política o flores. Aunque no nos carcajeamos cuando el profesor dijo que había que volver a los griegos. Lo tomamos como una frase cualquiera. Mentalmente, no tener metas te lleva a no tener que deducir conclusiones. Nos quedamos en el inicio de los discursos y sólo vía la emoción seguimos el hilo de alguien. Finalmente se cumplió también de nuevo eso de no tener filosofía a ser comunicada. Pero sí notamos que hoy vendían casas rodantes al final del Persa. Sonreímos, escuchamos inmóviles los valores, la procedencia de las bellas máquinas, un país lejano donde tenemos familia y así, otras ideas magras, dispersión.

martes, 12 de diciembre de 2017

Hermosa Peinadora Autodidacta: Tu "carta", como cualquier carta, es loca y es cuerda. Lo distinto es el empuje, la garra, la inseguridad, las uñas y los gestos precipitados de pies y manos con que, muy muy muy muy muy de golpe, hiciste que llegara a copar mi floja percepción (no es asunto de estaciones del año). Justo sería pensar que no te peinabas al escribirla, justicia con la peineta, es importante, y el zodiaco. ¿Qué habría hecho con tu cartita la Censura de las Esposas de los Almirantes, las primas lejanas y nortinas? ¿Cuán desvalido hubiera quedado su rostro al verte cruzar la calle desde sus autos blindados? Se habría inaugurado la temporada de caza, habría emergido un tipo de lagarto, los asesinos y sus hijos. Yo en ese tiempo acompañaba a mi tía al paradero y el Templo no era lugar de entrenamiento. Ese tiempo vive en mí, pero yo no vivo en él; esto lo aclaro porque siempre hay que dar explicaciones por el hecho de hablar del pasado. Justo en este momento leo un libro genial que promete con su esplendor que yo, Jaime, Dorotea y muchos más también podemos tocar Luz, que también puedo jugar a nombrarla. Tú también podrías estar en la lista, pero a ti no te gusta estar en ninguna lista, menos una lista que presuma inteligencia, ser inteligente es para los que ya tienen santos en la corte, correcto, los que ya tienen su nombre en el club de Tobi y esperan la farsa del llamado a concurso, dale, y es verdad en todo caso. Pero Lulú también es sospechosa para ti... en fin! En algún minuto hay que decir: ya, listo. Pretender ser divertido en esto que te escribo es mi muestra devota de amabilidad y pasión, de niñez, aunque no todos los niños hayan sido realmente amables. Para ti es poco, pero para mí significa toda una prórroga genética y cultural, romper de manera celular con la Plaza de Maipú, por ejemplo. Desgraciadamente sé que para ti es poco, lo que no deja de sorprenderme, metido en mi diario gratis del Metro. Chistoso hablar de tú, cálido seguir haciendo algo que hacíamos de jóvenes, cuando parece que los fines de año cierran algo realmente. Esta permanencia seguro que también es un espejismo, no un espejo, lo cual está bien; es mejor una vivencia que un objeto. Acaricio lentamente tu carta agresiva aunque prefiero tu manera de vestir... la tomo como un fenómeno de estilo literario, de estructuras mentales, no anímicas. Disculpa, no logro cambiar demasiado rápido, casi nada. Disculpa, no me puede gustar Parra y nunca lo intenté mucho, lo cual me recluye de manera ultra consistente. (Tú sabes, necesito llevar la contraria en asuntos de palabra y no de acción). Disculpa sólo un poco; afírmate y déjame ponerme protección: no he leído aún a Bolaño ni pienso hacerlo, pero sí me interesa la expresión "pasarse de rosca". Reconocer, como un culpable de algo oscuro, que me pareció que en entrevistas televisivas daba una pobre conexión espiritual al razonar su odio. Es verdad que el humor es una manera de cobardía tal como muchos otros aspectos, es verdad que hay que seguir buscando las vidas reales y las obras maestras. Es cierto que soy desordenado comparado conmigo mismo y que es molesto hasta escribir sobre uno mismo. He gastado parte de mi tiempo mirando los árboles alumbrados y no logré boicotear un orgullo ridículo sobre eso. Mi problema quizá consiste en saber que el mundo necesita que uno se disculpe, que hable. Te imponen un tipo de Ego externo y no toleran el ego interno. Es chistoso hablar cuando los actos se están doblando. Veo la cáscara de los que supieron vivir y se parece, al racionalizarla, a la de los verdugos emocionales. Son severos y ni te conocieron, pero hay algunos que los esquivan y yo no quiero esquivarles. La cuestión es por qué tendrían que haber sido amables contigo o conmigo. La gente no tiene ninguna obligación de ser amable contigo ni conmigo, pero la delicadeza obliga. Otra cosa muy distinta es estar perdiendo el tiempo sin intención alguna, eso es lo único que tiene desperdicio total. Responder una carta no compromete actos, no es sentimiento. Tendría que tener furia y esa obligación ya es arte. No vayas donde no quieras ir, nunca he pretendido decir lo contrario. Estaré vivo por un tiempo más. Tú también. Besos, Lápiz dos. PS. ¿Tienes una reserva de tranquilidad tuya, protegida, que se encuentre más allá de los actos diversos de los que te rodean? Se están muriendo los pocos maestros que quedan. Siempre se están muriendo los últimos maestros.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Confusa vida, confuso arte, al menos los televisores están prendidos sin sonido, no nos venderán productos a la fuerza. Esos días, esas rachas, cuando consultar el horóscopo se hace desde la seriedad momentánea, cuando nadie quiere adelantarse a hablar en tu nombre y no les dejarías. No existía todo este tipo de comunicaciones y los tipos se internaban en los bosques y en los desiertos, con guerra y sin ella, al final también aceptamos con ilusión la referencia de Grecia. Se espesaban las palabras al no ser comunicadas, rocas que rehúsan el más mínimo lamento. Un efecto de adoquín en la cabeza, como quien desde la puerta ve de golpe el orden de los objetos ajenos. Es siempre curioso el rol social que uno va ocupando, en todos los lugares. Está el charlador vivaz, el pulcro, el sensible, pero está quien se viste de café y no se queda mucho rato, aquel que con tremendo convencimiento tras la pasada por el Teletrak va a tomar once con su familia, no grita por su apuesta, anota en su hoja resultados distintos. Supongo que se va a su casa, sus gestos indican eso, o uno se equivoca de nuevo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Prueba a leer una Historia Universal apurado, no funciona. Escucha a la persona que detesta cocinar, lo necesita. Piensa en la actual gotera del baño lejos de casa, como si fuera un experimento de telepatía, en el vagón del Metro atestado, o mejor en el andén. Escucha Brothers in arms, ve fotos de Las Malvinas, recuerda a Robert Frank todas las mañanas, está vivo. Los franceses prohibieron las fotos de Argelia, considéralo y ya es harto. Di dos veces en voz alta el nombre de Vassili Grossman, su hija estaría viva. No todos pueden ir al Mar a mitad de semana, no todos viven con sus hijos. Pero los que pueden no van y los que viven no completan las posibilidades porque así es. Te saltas pasajes enteros de la Biblia, devoras otros. Común. En las apuestas de caballos está la más variopinta casta de estudiosos. Y las zapaterías son lugares de erotismo por la fugacidad y las cajas. A alguien se le muere la tía y el perro el mismo día y piensa en su madre. Yo también soñaba despierto con las canchas verdaderas de arcos que tenían mallas. Buen Gordo, yo también miraba con devoción la parte del área sin pasto, el traje del arquero, soñaba. Soñar es confiar. Los asuntos son tantos, "hay tantos mundos diferentes", que hay que cortar, parar, de golpe. Y Tom Petty.

martes, 5 de septiembre de 2017

Voy a confiar en los sonidos que puedan salir de mí, escalera de madera, es un mérito no nombrarte sino al estar acompañado. Pensaré también estar de nuevo temprano esperando la primera carrera en la gradería de fierro y plástico, una luz. Tocando el asiento con la columna y la ropa sin importancia. Veré de nuevo sin duda, a pasos, muy alegre, que los hípicos confían en la hípica, pero también son los únicos que realmente en un torbellino desconfían de ella. La hípica infunde su poder sobre sus fieles y ellos conocen los límites, los días, los colores y los estados de gracia. Pocos se pasearon ingenuamente, muchos tenían su asunto en mente, el encuadre de la carrera siguiente... la promesa de variación casi evaporada en el resultado, terminada en un minuto, minuto y medio. No siguen en eso porque no tengan más de qué ocuparse y los vales son revisados por la persona del aseo. Cuando llovía y pequeños supimos del gol postrero de la U contra Magallanes un sábado a media tarde, ellos ya estaban en el hipódromo. Los dos equipos compartían categoría, ambos tenían arqueros fluctuantes. Los dos públicos se encontraban en los accesos, nunca pensé en eso. Es bueno pensarlo recién ahora... nunca pedir ir al baño, nunca pedir algo, estar bien contemplando la cancha, la pista... los que se agolpan en la reja, quienes le dicen algo al jinete, un improperio que es también un elogio, un deseo. Y no marcharse o querer volver pronto.

jueves, 3 de agosto de 2017

Dado este temperamento, dadas estas vitaminas, gotean y siguen revoloteando cosas, aspectos, según esta conformación. A veces la única manera de escribir es dejar de hablar. En ese sentido, no es tan malo que dejen de hablarte, ja. Debe ser la distinta circulación del aire, lo que no se ventila se ahúma, o algo por el estilo. Si quieres escribir, habla menos, o mejor, no hables. Ahora, también es cierto que casi nadie quiere escribir, es raro querer escribir, tener ese tipo de deseo es extrañísimo. Toda idea, todo consejo se va hacia abajo en el puente. Por suerte hemos mirado esas aguas, nos hemos concentrado muchas veces en su movimiento y ahí no hay ninguna idea, nada mental al menos, no hay piedras al fondo, hay barro que no deja ver, espuma de componentes químicos desconocidos. ¿Esto era lo que venías a sacar, es esto lo que laboriosamente aparece al final de cierto tiempo? Sí, es esto y nunca ha sido mucho más.

miércoles, 5 de julio de 2017

Era en la casa de Sonia y Roberto, se cruzan los años de pronto, es eso lo que tengo en mente. Se mezcla 1979 con por ejemplo el 2002, o el 81 con el 96 y así. Roberto hace un tiempo está muerto, nunca aparecieron más Sonias y Robertos por este borde de vida. Learning to fly salió el 87, entonces era 1987... El Challenger de nuevo creando y fijando este tipo de mente fluctuante, constante, sin ambición, bla, realmente sin más ambición que ella misma desplegando un vapor, vaporcillo, lo que hacen todos quienes se contactan. Pero es más que recuerdos reapareciendo, mas aún no sé expresarlo. Lo escribo para retener la vivencia, pero no pasa de ahí y la escritura debe o quiere sobrepasar eso... La casa de Sonia y Roberto, la estructura, los marcos de las ventanas, bueno, la reja baja y ese tipo de pasto que parece nunca crecer... Ese color se fue, se perdió. Roberto lleva muerto uno o dos años y por supuesto el resto hemos seguido igual, nadie se detiene por la muerte de los seres que pueblan los caminos y los descansos, quienes ocuparon partes móvibles de nuestros veranos. Si alguien quisiera detenerse, no lo dejarían, inteligencia y envidia... no se lo permitirían, no lo soportarían... Al conocer esa casa yo seguí igual, pero no seguí igual. Robotech, estupefacción frente a los que risueños se zampaban vasotes de leche fría, Pink Floyd. Año 1985, el estadio Nacional en la televisión ese 11 de septiembre, dando fútbol, el color del pasto, y la sensación de que era un fútbol hablado, pero manipulado, contenido, apagado, tenue, incompleto. Que quienes se conecten a esto pernocten bien y vean a sus Robertos y a sus Sonias.

jueves, 1 de junio de 2017

¿Sabía realmente el filósofo recalcitrante dónde se encontraba? ¿Tocaba sus manos estiradas al sol sabiendo, la roca donde fijaba su nuca y las ideas sobre el norte de África? El filósofo que predijo un terremoto y el otro que preparándose para morir arrojó un papiro al interior del templo llamado de Artemisa, se abrieron paso en el polvo suspendido y hoy están aquí en las mentes traspasadas de granito molido. Elogio de la filosofía, burla de ella, descaro mental, pagadera de salarios, ya es costumbre. El rostro infantil de cada uno de nosotros preparándonos para su prematuro y risible aprendizaje, mil flojeras y una tenacidad espesa. ¿Dónde fue el filósofo tras la taberna del que un día salió sobrio? Multiplicidad ilimitada de la idea sobre "el primer cuerdo entre tanto borracho"... Desaparecen los cineastas, las muchachas sin rostro. Aparecen los hipódromos, los hijos exuberantes. Los escritorios muy pulcros no son buenos augurios. ¿Cómo fue venerado aquel que habló del ciudadano Weston, el otro que no habló de Surrealismo, pero sí de negritud? Es un formato donde se usa las palabras de manera exagerada, mientras los Daniel de la Vega de Chile sonreían escondidos en las chacras de San Miguel, miraban coligues sin conclusión alguna, la manera en que se secan. Es un texto preparatorio, un buen y viejo borrador que nunca tenemos ganas de buscar, un sábado completo donde la niñez de nuevo se hizo consciente, lenta, sin fin, con la televisión y La Confianza. El mundo prevaleció y prevalecieron los lugares que ahora de adultos revisitamos pensando en que nunca nos preparamos para nada en absoluto. Y así salió esto y lo otro, para mejor, para seguir, en lo que parece un lema inerte. Pero no lo es, no.