lunes, 17 de mayo de 2010

Ser breve es querer ser breve





En el afán de ser breve deberíamos mezclar los sentimientos, algo, unos pedazos, unas dimensiones.
La brevedad no puede ser sólo motivo de mofa corporal o sexual, tampoco lujo de aquel que quisiera cultivar la fama de ser despectivo.
Que la brevedad sea un honor ofrecido a los demás y no sólo higiene personal, no sólo un poco más de energía para la modorra.
Todas las profesiones deberían tender hacia ella, que todos estuvieran febriles buscando la brevedad más significativa.
Que la subjetividad no nos detenga, creámosle al viento que despeina a los seres de largos discursos.
No critiquemos a nuestra personal subjetividad, critiquemos a la subjetividad que se quiere objetiva y dejemos esto aquí pues, los términos dicotómicos casi siempre esconden, usados por nuestras bocas, salidas verbales raquíticas.

lunes, 10 de mayo de 2010

Jaime Mendoza Collío




Hay algo terrorífico detrás de los bloques de millones de nombres de hombres masacrados.
Supongo que la razón radica en no poder nombrarles a todos.
Una zona contaminada -cerros, cerros- por todas las zonas contaminadas.
Un fallo judicial escandoloso por todos los fallos inhumanos.
Cuando pienso en eso, veo en Chile los pocos, pero dolorosísimos asesinatos por parte de fuerzas policiales durante los gobiernos democráticos desde 1990 como asesinatos interesados, por parte de funcionarios pro-derechistas de la pasada dictadura, a su vez instigados por la prensa y los partidiarios vivientes del dictador asesino y ladrón.
Sirven esos actos desalmados como factores de debilitamiento de la siempre escasa confianza en el tipo de gobierno llamado democracia.
Orlando Zapata Tamayo.
He pensado de nuevo hoy en todas estas cositas al saber sobre un asesinato en otro país, en otro contexto, con otras lógicas, pero asesinato al fin.
Un hombre asesinado.

lunes, 26 de abril de 2010

Te llena de incertitudes




Estar lejos de tu país (aunque sea con la idea de volver) te llena de incertitudes, leves e importantes, sucesivamente, con poco orden (depende del temperamento, etc...).
En cambio, vivir en tu país te hace agrandar ficticiamente el número de convicciones, de las mínimas seguridades.
*Nota descriptiva seguida de un desconocimiento:
La mujer del primer piso suelta su gato (negro, como en las novelas y poemas y películas y pinturas) a esta hora para ahuyentar a los ratones.
No sé por qué nombrarla ni tampoco por qué quiero escribir que en el patio nunca hay niños, ni siquiera los hubo cuando cayó nieve.
'Alameda' de Elliott Smith en los tímpanos, vibraciones capilares.
Elliott Smith está muerto hace años, aunque a mis padres y tíos y primas y ex profesores sí (no) les importe.
Cambiar de amigos es más fácil que cambiar de seudo amigos.
Pero la verdad que cambiar de amigos no es tan fácil; hay que esconderse en bares oscuros con gafas rojas esquivando los flash de los parroquianos... cansa, un poco.
Hay que saber mentir piadosamente y cada uno sabe lo difícil que es mentir sin reírse.
Cambiar de amigos no es tan fácil, no.
Idea a practicar: cuando nosotros seamos los cambiados, nunca preguntaremos nada.

lunes, 12 de abril de 2010

Alguien que no es tímido






Todos aquellos que dicen ser tímidos, no lo son.
Decir que se es tímido es no ser tímido.
Sólo alguien que no es tímido dice serlo.
No se pretende la cárcel, pero la tímidez es uno entre los chantajes sociales
al proclamarse como propiedad personal.
Los tímidos pueden comerse mil sopaipillas y no convidar ni las servilletas
aceitadas y así, pasar a otra cosa.
Pueden exigir fotos de un día para otro o autodeclararse salvadores políticos
de toda la juventud de un país, especialmente tras ver documentales con mal sonido.
Pueden vivir constantemente apurados, dejar notitas y decir que es mejor tener amigos que dinero.
Potencialmente son buenas gentes y duermen por las noches.

lunes, 15 de marzo de 2010

Querida D:



Querida D: 

Al parecer lo peor ya ha pasado, en todo sentido, con respecto a la tragedia chilena.
Hablo del terremoto y del maremoto, no de la victoria ultraderechista del 17 de enero.
Hay varias capas de hechos: las muertes, los lugares destruidos y el miserable intento de aprovecharse políticamente del dolor de los deudos y de aquellos que perdieron sus bienes materiales.
Pobres vidas, pobres familias de aquellos que así actúan.
La tristísima constatación final de estos días: los bienes materiales son màs importantes que las vidas de unos y otros.
Claro, eso pasa en muchos otros países, pero ése es mi país, y duele profundo, por largo tiempo.
No creo hablar de una manera injusta si digo que estamos en sociedades que festejan falsamente, embadurnando con una lánguida alegría a mucha gente embobada (Festival de Viña) para en unas horas, esa misma gente, pasar a exigirlo todo.
Y en verdad qué hay detrás de esa exigencia?
Lo que hay es la demanda de no vivir la realidad de una tragedia, negar la tragedia que cae y que emerge por más adornos y frivolidades en las que se viva.
Eso es lo que llevó a no pocas personas a pasar por sobre los muertos poniendo como lo real de la situación el tema de los saqueos, queriendo que una tragedia tenga que ver con sus cosas materiales, con las cosas materiales, preocupándose únicamente de los saqueadores, los chivos expiatorios perfectos (luego vendrían otros, pero ningunos tan expuestos ni linchados televisivamente como 'los flaites').
Con respecto a este punto no me detendré en la labor indecente de la prensa, de la televisión...
Me interesa más porque me duele más, el tema de aquellos a los que nosotros, inmaduros imbéciles, llamábamos 'los cumas', a los que hoy llaman 'los flaites'...
Tengo una cuenta facebook... y me llama poderosamente la atención la facilidad para llamar a ciertas personas 'los flaites'... se crean grupos contra 'los flaites'... puedes creerlo?
Curioso: ahora que 'los flaites' hicieron lo que su denominación declara, las bestias del clasismo se muestran sorprendidas, horrorizadas... ellos, los no 'flaites', rémoras inconscientes de la asesina injusticia social, ellos, a quienes les molesta el volumen alto en los audífonos de esos 'flaites'.
Pocos entre ellos, entre los no 'flaites', se descontrolan verbalmente frente al robo de millones de millones de pesos por parte de megaempresarios, pero todos ellos se descomponen frente a la imagen de 'un flaite' con una lavadora al hombro, sustraída de una tienda de capitales inmensos...
Todo esto que te digo, te lo digo con la verguenza de quien habla largamente sobre cosas obvias... Pero por qué entonces estas obviedades son rarezas o sutilezas arcaicas en las conversaciones que logro captar en estos días?
La verdad no lo sé... yo acepto bien esta orfandad, esta soledad en la opinión... te pido me disculpes todo este tiempo que pierdo yo, haciéndote perderlo a ti también, hablando de mis excelencias...
Me detengo aquí para decirte lo que realmente quería decirte: me emociona vuestra fina e emocionante amistad.
Esta distancia no sabrá nunca borrarla.
Vuestra última carta tiene tantas pequeñas verdades que hemos pensado no poco en ellas.
La verdad es siempre un conjunto de pequeñas verdades.
Me alegra mucho que vuestra familia se encuentre sana y salva, eso es lo importante y no sé porqué tan poca gente lo repite.
Me hablas de una iglesia... cuéntame sobre eso, me interesa.
 
Un gran beso sincero,
J.
 

lunes, 8 de marzo de 2010

Quienes interesadamente






El viento, venido de lejos desde todos los mares del mundo, mueve los cables del alumbrado de la calle: no quiero pensar más en los últimos comicios presidenciales en Chile.

No hay más viento, hay furiosos bocinazos desde la calle: vuelta a pensar en todos quienes interesadamente trabajaron para el triunfo electoral de la extrema derecha megaempresarial, bursatil, pinochetista.

Vuelve el viento como una pelota en un taca-taca: no pienso más. No pienso más en eso. Dejo de pensar en mis ideas, mis deseos.
Pienso entonces en los actos de los demás, sí, los actos de los demás: rallar una zanahoria, comer mentitas para el aliento, tener sexo coital, etc..., barrer, hablar con una planta, mandar un msm...
Pienso en esas acciones del mundo y no hay ningún tipo de conclusión.
No existe conclusión.

(Escrito hace un mes.)
Braulio Musso

lunes, 22 de febrero de 2010

Vladivostok



Se puede empezar con vodka, pero no se debe terminar con vodka, se dice amablemente a sí mismo Don Botella.
En la fila del servicio técnico nadie piensa en Vladivostok.
Casi todos murmuran sobre las estúpidas piezas que faltan y faltan las voces para elogiar algún aspecto del aparato sostenido.
Don Botella no llega a cambiar de pensamientos, piensa en Damaris y no alcanza a pensar:
'se dio vuelta la civilización pues hoy quien puede narrar una tragedia prefiere enredarse en los duros tartamudeos de una imposible comedia'.
Parecieran ladrar perros (como en Sudaquia oh!), pero todo es barrido por sirenas militarizadas de bomberos lanza adoquines.
Pronto habrán asociaciones llamadas 'Que ladren los perros'.
Ese es un resumen del panorama social actual.
Don Botella le dice al tipo que está ubicado antes que él en la 'cola':
'Si hablas de impuestos y de 'stress', estás liquidado',
'pero yo no he hablado de eso, ha sido mi nieto y sus hijas',
'El asunto es contigo',
'Sí, lo sé, pero yo no hablo de impuestos hace cincuenta años o hace un par de meses.
De 'stress' es la primera vez que pronuncio la palabra',
'Perfecto, ahora podemos hablar de política',
'Gracias, ya era hora',
'Nunca me des las gracias'.

Braulio Musso

lunes, 15 de febrero de 2010

El Pasillo de las Cervezas




Nuevamente hoy...
De nuevo en ejecución uno de los recursos más manidos de estas seudo narraciones:
encontrarse con un desconocido que posee un enorme parecido con otra persona que conocemos o conocimos.
Un amigo con el cual hemos tenido múltiples y ridículos desencuentros, pero que finalmente es un amigo (con otras personas por más encuentros, paseos, comidas, viajes, mitines emocionales o ecológicos y anti-ecológicos que se tengan, nunca seremos amigos... tanto peor por nosotros!), me dijo hace un tiempo con su voz aguda más o menos lo siguiente:
'Sí, empecé a leer tus leseritas, pero cuando llegué al pasaje de un doble de tu padre en un tren a Bordeaux, dije: Suficiente...!'.
Lo que me interesa aquí es la crítica a este recurso recurrente de la semejanza.
Realmente me pasa. Encuentro frecuentemente gente muy parecida o que me entrega muy claramente la emoción de otras personas, familiares la mayor parte, muertos en su mayoría...
Creo que si ocurre debo consignarlo...
Decía que hoy vi al doble de mi abuelo paterno (muerto en 1983, el mismo año que nació mi hermano y que la U jugó de más a menos...) en el pasillo de las cervezas...
No me miró (estos dobles nunca me miran...).
Yo le vi titubear y no sé bien porqué, pero me dio gusto y sonreí de verle estudiando los 'packs' y las botellas individuales.
Me pareció que tenía esa duda típica del comprador de cerveza (será importante anotar aquí que era plena mañana, que estábamos los dos -o los tres- lejos del mediodía idealmente comestible -de mastique-?): la duda entre la cantidad y la calidad.
En estas asignaturas (no temo decirlo, no) la cantidad estaba representada, en ese pasillo y en esta época, por un país, Bélgica.
La cantidad por la división básica entre el dinero sonante y los metros mínimos proyectados...
El secreto de estas 'apariciones' es no mirarles mucho rato, verles de frente al inicio, claramente, y luego no espiarles.
Así es más fácil habitar, por propia cuenta, los recuerdos que se tienen del rememorado.
Desde hace un tiempito he comenzado a creer que eso los mantiene vivos y fuertes.
Y que nos necesitan.

Braulio Musso.

lunes, 8 de febrero de 2010

Son cosas que pasan




Respiramos aún gracias a innumerables fenómenos donados por personas, de carne y mucho más hueso.
No hay que ser sacerdote ni hierbatero para creer en eso.
Es increíble, al menos para mí, enterarme de la existencia de técnicas para mejor respirar.
Siempre muchas cosas sorprendentes, por ejemplo: comprar una cortina que resulta más pequeña que la ventana... solución inmediata: se le usa como mantel...
Los ocasionales invitados no demuestran ni demasiada burla ni excesiva piedad.
Expresan algunos sólo algo de mofa ( carcajadas estridentes apenas sofocadas), signos evidentes de asfixia y pérdida del equilibrio (caídas al suelo), además de evidentes dolores de estómago (frotamientos reiterados con ambas manos y al unísono), para finalmente condimentar con un poco de lástima (silencio tristón con sonrisa estilo Guazón).
Son cosas que pasan y que quizás, quién sabe!, son inevitables.
Puede que incluso surja una moda, la moda cortina-mantel.

Braulio Musso

lunes, 1 de febrero de 2010

Verdaderamente barato





Hay casos donde la autoestima del comprador no quiere aceptar las ofertas; quiere ella,
tal como una persona, encontrar lo que es verdaderamente barato.
Detalles, haces de luces, letra chica: factores para determinar la entrega de los pesados billetes.
'Yo, al contrario, nunca miro el precio... eso no significa que yo después no vaya a estar 'sin ni uno'... nos modula don Ramiro frente a nuestras lustradas sonrisas incrédulas (o ingenuas??).
Perfecto, cada quien con su método o con la ausencia de él.
El asunto es no pelearse por estos temas...
Algunos (o muchos?) no entienden esta sangrienta mansedumbre sino como falta de energía o de interés...
La mansedumbre (que alguna vez nos conducirá a la calma) se nutre de ambas, pero las trasciende a través las corbatas rojas y los calcetines tejidos por algún familiar.
El invierno es duro y la nostalgia es una bellísima alucinación.

Braulio Musso