viernes, 28 de diciembre de 2018

Como tantos buscaba un poema, creía en los poemas, me ayudaron pero ya no, no tanto, me gusta decirlo así. El mismo día u otro y eso sí fue significativo, el hombre nos saludó al cruzarnos en la esquina. Luego fue hacia la línea del tren, al parecer vive por ahí; le agradecí la cortesía y dijo que no le agradeciera a él sino a Dios. Nadie salvo él se pregunta qué hacer con los montículos de tierra y parece conforme con los ciclos especiales de las malezas. Cuando venga el fin de lo que sea, ese tipo de hombres hará algo, cumplirá un rol, será. "El Mundo" es una expresión de siglos pasados, hoy suena raro decir "El Mar", el Tiempo nos da pinchazos dolorosos en los costados. La manera en que corres es más fácil de caracterizar que la manera en que vives. Levanta más los pies, dice el improvisado entrenador y eso influye altiro. No puedo conectar nada más a la idea que subir y bajar una escalera es algo muy mental. Yacer también es sexual.